¿Sauna tradicional o sauna de infrarrojos? Es una de las preguntas más frecuentes que recibimos. La respuesta depende por completo de lo que se quiera obtener de la sauna, y al final de este artículo hay una tercera opción que hace la pregunta innecesaria.
La sauna está más de moda que nunca. La investigación respalda sus efectos en la salud, cada vez más personas instalan una sauna en casa y el interés tanto por la sauna tradicional como por la de infrarrojos crece notablemente. Pero cuando se decide comprar una sauna, casi siempre surge la misma pregunta: ¿qué opción elegir?
La respuesta no es que una opción sea mejor que la otra. Se trata de lo que se busca y de cómo se va a usar realmente la sauna. Este artículo aclara las diferencias de forma sencilla, sin complicaciones innecesarias.
¿Cuál es la diferencia entre una sauna IR y una sauna tradicional?
La línea divisoria fundamental está en cómo llega el calor al cuerpo.
La sauna tradicional calienta el aire de la sala a temperaturas altas, normalmente entre 70 y 100 °C. El aire calienta la piel, se empieza a sudar con fuerza y, al echar agua sobre las piedras calientes de la sauna, se forma vapor: lo que llamamos löyly. Es el núcleo de la cultura nórdica de la sauna y la sensación con la que han crecido generaciones de escandinavos.
La sauna de infrarrojos funciona de una forma completamente distinta. Los paneles de infrarrojos emiten una radiación que calienta el cuerpo directamente, desde dentro, sin necesidad de calentar el aire de la sala con la misma intensidad. La temperatura de la cabina es más baja, normalmente de 40 a 60 °C, pero la sudoración puede ser igualmente profunda y eficaz, porque el calor penetra directamente en la piel y los músculos.
Una comparación sencilla: la sauna tradicional es como estar sentado en un horno caliente. La sauna de infrarrojos se parece más a estar al sol: el calor se siente desde dentro más que desde fuera.
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CARACTERÍSTICA |
SAUNA TRADICIONAL |
SAUNA DE INFRARROJOS |
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Temperatura |
70–100 °C |
40–60 °C |
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Calienta |
El aire de la sala |
El cuerpo directamente por radiación IR |
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Löyly (vapor) |
Sí: se echa agua sobre las piedras |
No |
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Tiempo de calentamiento |
30–60 minutos |
10–20 minutos |
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Mejor para |
Sensación clásica de sauna, löyly, exterior |
Recuperación, alivio del dolor, interior |
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Sudoración |
Sudoración intensa por el calor del aire |
Sudoración más profunda a menor temperatura |
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Ubicación |
Exterior o interior |
Interior |
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Consumo energético |
Más alto: requiere más potencia |
Más bajo: uso de energía más eficiente |
Sauna tradicional: el calor, el löyly y la experiencia nórdica
Hay una razón por la que la sauna tradicional ha sobrevivido miles de años. La experiencia es difícil de sustituir.
Cuando el aire de la cabina alcanza los 80–100 °C y se echa agua sobre las piedras calientes de la sauna se crea el löyly: el vapor húmedo e intenso que es el corazón de la cultura nórdica de la sauna. El aire húmedo conduce el calor al cuerpo de forma mucho más eficaz que el aire seco, lo que significa que la sauna con löyly produce una respuesta fisiológica más profunda e intensa. El pulso sube, la sudoración aumenta y el cuerpo moviliza sus reservas térmicas.
Es esa sensación –el calor intenso, el vapor, el foco casi meditativo en la respiración– la que muchos describen como insustituible. Y es esa sensación la que la sauna de infrarrojos, por eficaz que sea para la recuperación, no puede replicar del todo.
La sauna tradicional es adecuada para quienes:
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Quieren la cultura nórdica clásica de la sauna, con löyly y vapor
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Disfrutan de temperaturas altas, de 80 a 100 °C, y del calor intenso que producen
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Quieren colocar la sauna en el exterior, en el jardín, y combinarla con salir al frío
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Valoran la sauna como ritual social con la familia o los amigos
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Quieren combinar la sauna con baños de hielo para hacer terapia de contraste
Sauna de infrarrojos: recuperación más profunda a menor temperatura
La sauna de infrarrojos tiene otro punto fuerte. Es adecuada para quienes buscan una relajación muscular profunda y recuperación sin tener que permanecer en aire a 90 grados para conseguirlo.
A 40–60 °C, el ambiente de la cabina es mucho más accesible. Se puede estar más tiempo, respirar con más facilidad y sudar igualmente de forma eficaz; de hecho, más profundamente en ciertos aspectos, ya que la radiación IR penetra directamente en los músculos en lugar de calentar solo la piel desde fuera. Esa propiedad es la que hace que la sauna de infrarrojos sea especialmente popular para el alivio del dolor, las articulaciones rígidas y la recuperación tras el entrenamiento.
La sauna de infrarrojos también se calienta bastante más rápido. Mientras que una sauna tradicional puede tardar de 30 a 60 minutos en alcanzar la temperatura adecuada, una de infrarrojos está lista en 10 o 20 minutos. Eso la hace más fácil de integrar en la rutina diaria: se enciende desde la aplicación al terminar de entrenar y se entra al llegar a casa.
La sauna de infrarrojos es adecuada para quienes:
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Quieren una instalación interior sencilla, sin requisitos complicados de electricidad o ventilación
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Prefieren una temperatura más suave, de 40 a 60 °C, que permite estar más tiempo
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Buscan relajación muscular profunda, alivio del dolor o recuperación tras el entrenamiento
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Quieren un calentamiento rápido y un uso diario sencillo mediante la app WiFi
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Valoran un menor consumo energético y un funcionamiento más eficiente
¿Por qué elegir si se pueden tener las dos? Swedish Cold Hybrid Sauna
La Swedish Cold Hybrid Sauna es la respuesta a una pregunta que no debería hacer falta plantear. Es una sauna de interior independiente para 4–6 personas que combina un calefactor Harvia de 6 kW con calor infrarrojo de espectro completo en la misma cabina, y que puede funcionar con calor tradicional, calor infrarrojo o ambos a la vez, todo desde un panel táctil o la app WiFi.
Pero no es solo la tecnología lo que la hace única. Swedish Cold ha construido la Hybrid Sauna como un producto premium en cada detalle, con funciones que normalmente solo se encuentran en balnearios profesionales.

Las ventajas de una sauna combinada:
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Flexibilidad total. Tres modos en uno: tradicional, infrarrojo o combinado. La experiencia se adapta al estado de ánimo, la energía y el objetivo.
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Sin renuncias. No hay que descartar la experiencia del löyly para obtener las ventajas del IR, ni al contrario.
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Rentable. Una sauna híbrida de alta calidad cuesta menos que comprar una tradicional y una de infrarrojos por separado.
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Eficiente en espacio. Una cabina en lugar de dos. Perfecta para el uso doméstico cuando el espacio es un factor.
Preguntas frecuentes: sauna de infrarrojos frente a sauna tradicional
1. ¿Con qué frecuencia conviene usar la sauna tradicional?
La investigación muestra que de 4 a 7 veces por semana produce los efectos más marcados en la salud: un 50 % menos de mortalidad cardiovascular y un 66 % menos de riesgo de demencia, según el estudio KUOPIO. De 2 a 3 veces por semana ya aporta un beneficio apreciable. Las sesiones de 15–20 minutos son óptimas. Más información en nuestro artículo sobre con qué frecuencia conviene usar la sauna según la investigación.
2. ¿Con qué frecuencia conviene usar la sauna de infrarrojos?
De 3 a 5 veces por semana es lo óptimo. La temperatura más baja de la sauna de infrarrojos, de 40 a 60 °C, permite al cuerpo tolerar un uso más frecuente, y las sesiones pueden ser más largas, de 20 a 30 minutos. El uso diario es seguro para la mayoría de los adultos sanos.
3. ¿Resuelven problemas distintos la sauna de infrarrojos y la tradicional?
Sí, y ahí está el núcleo de toda la comparación:
| Objetivo | Mejor opción |
|---|---|
| Sensación clásica de sauna con löyly y vapor | Tradicional |
| Relajación muscular profunda y alivio del dolor | Infrarrojos |
| Salud cardiovascular y longevidad | Tradicional (investigación más sólida) |
| Recuperación diaria rápida tras el entrenamiento | Infrarrojos |
| Reducción del estrés y mejor sueño | Ambas, por igual |
| Terapia de contraste con baño de hielo | Tradicional |
| Apta para principiantes por su menor temperatura | Infrarrojos |
4. ¿Se puede usar la sauna de infrarrojos todos los días?
Sí. Como la temperatura es más baja –40–60 °C frente a 80–100 °C en la tradicional–, el uso diario de la sauna de infrarrojos es seguro y viable para la mayoría. Es una de sus grandes ventajas prácticas.
5. ¿Conviene tener los dos tipos de sauna?
Idealmente, sí. La sauna tradicional y la de infrarrojos se complementan más que compiten. Activan mecanismos fisiológicos en parte distintos y encajan en momentos diferentes. Un sábado por la noche quizá apetezca löyly y calor nórdico. Un día de semana al salir del trabajo encaja mejor una sesión rápida de 20 minutos con calor infrarrojo. Con la Swedish Cold Hybrid Sauna no hay que elegir: se obtienen las dos en un solo sistema.


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